En el ramo de la Hacienda se tendió
a unificar el sistema monetario, se crearon los vates reales, el primer papel
moneda y la primera banca estatal (Banca de San Carlos, 1.702}). La política
exterior apuntó a tres objetivos: paz en el Mediterráneo, para
garantizar la seguridad de las costas españolas y del tráfico
comercial mediterráneo (tratados con las regencias berberiscas y con
el imperio otomano, de 1.780 a 1.786, neutraliziación de Gran Bretaña
en América y recuperación de Menorca (1.782) e intento dé
recuperación de Gibraltar (fracasos de los sitios de 1.780-82).
Para la consecución de tales objetivos se organizaron la marina y el
ejército. Abandonando el pacifismo neutralista de reinados anteriores,
movido por las agresiones británicas a las Indias españolas
y por la presión a de la diplomacia francesa, después de la
firma del tercer Pactó de Familia con Francia (1.761), declaró
la guerra a Gran Bretaña (1.762), que finalizó con el tratado
de París (1.763), aunque poco después estalló un nuevo
enfrentamiento bélico entre ambas potencias (1.779).
Durante el conflicto las tropas españolas fracasaron en sus intentos
de tomar Gibraltar (1780-82), pero consiguieron ocupar Menorca (1.782).
La guerra finalizó con la paz de Versalles (1.783), desfavorable a
los británicos, que tuvieron que ceder a España la Florida y
reconocer la ocupación de Menorca.