Gongora

El culteranismo juega con las palabras y a los cultos les gusta las expresiones complicadas que para entenderlas es preciso una buena cultura general, de esta forma para referirse al gallo que canta por la mañana cuando sale el sol, Gongora escribe:
"domestico del sol, nuncio cantoro"
Otro ejemplo es:
"Era del año la estación florida, en que el mentido robador de Europa"
En realidad nos habla de de que era primavera, bajo el signo astrológico de Tauro, el toro, como jupiter, quien bajo la apariencia de ese animal rapto a la princesa Europa
.
El culteranismo busca también diferenciar el lenguaje usado en la poesia del lenguaje cotidiano, a través de un estilo suntuoso, como queda reflejado en las dos grandes obras del culteranismo de Góngora: La fábula de Polifemo y Galatea y Soledades.

Luis de Góngora y Argote nació en Córdoba en 1561 en el seno de una familia perteneciente a la mediana nobleza.
Estudió en Salamanca y, aunque nunca llegó a licenciarse, allí adquirió una gran cultura, que volcó en su creación poética, a la que se dedicó desde muy joven.
Se ordenó sacerdote, llegando a ser Capellan Real, pero las rentas que este cargo le proporcionó, no le evitaron apuros económicos a causa de su afición al juego.
Góngora esta considerado la cabeza del culteranismo, tendencia estilística del Barroco que busca la belleza formal.