Gongora y Quevedo
El siglo XVII es el siglo del esplendor de la literatura española, en el que el idealismo del Renacimiento deja paso a un clima de inestabilidad, inquietud y amenaza, que es el reflejo de las condiciones de la época.
Las actitudes del escritor ante la realidad de su tiempo pueden variar entre la protesta y el conformismo, pasando por la angustia íntima, la búsqueda de consuelo y la evasión.
Casi siempre envuelven estas sensaciones en un lenguaje artificioso que busca exprimir las posibilidades del lenguaje, dando impresión unas veces de profundidad , otras, de artificio o de oscuridad.
Las mayores figuras de la poesía barroca española son Francisco de Quevedo y Luis de Góngora.
A lo largo de su vida, ambos poetas se profesarán una mutua enemistad, a la que daban rienda suelta en auténticos duelos literarios, motivados por las distintas concepciones de la poesía que ambos tenían y por la antipatía que sentía uno por el otro.