En política interior se realizaron programas de reformas de la economía y de la administración que propiciaron la recuperación del pais.
En el aspecto cultural destaco la fundación en 1752 de la academia de San Fernando de bellas artes.
Las relaciones con la iglesia se basaron en el regalismo que se apunto un gran éxito con el concordato con la Santa Sede de 1753, que firmaba el patronato real.
En 1758 el fallecimiento de la reina, Barbara de Portugal, agravó la melancolia crónica del monarca, lo que le llevaría a sufrir ataques de locura, uno de los cuales acabó con su vida.

Fernando VI
Barbara de Braganza
De este modo todas las preocupaciones del reinado se encaminaron a continuar la recuperación de España iniciada en tiempos de Felipe V.
Uno de los hechos más sobresalientes en política internacional fue la firma del tratado de Madrid (1750) entre España y Portugal, según el cual se entregaba al país vecino una zona de 500 leguas en las misiones jesuíticas del Paraguay, recibiendo a su vez la colonia de Sacramento, refugio de contrabandistas que habían entorpecido en varias ocasiones las relaciones hispanolusitanas.
El acuerdo fue mal recibido en algunos sectores de la misma corte.
Destacó la oposición del marqués de la Ensenada que informó al rey de Napóles, hermano del monarca y presunto heredero de la corona, para lograr una protesta del mismo al tratado de Madrid, lo que provocó la caída ministerial de Ensenada.
En 1756 estalló la guerra de los Siete Años, en la que Femando VI supo mantener una vez más la neutralidad.
Fernando VI y su esposa Barbara de Braganza