La prematura muerte de su padre Felipe el hermoso y la enajenación de su madre Juana, dejan el reino en manos de su abuelo Fernando el Católico.
Cuando este muere en 1.516 el Cardenal Cisneros ya muy mayor le llama para que venga a España para a tomar posesión de su cargo de Rey.
Por diversos motivos, entre ellos la busqueda de fondos y la organización del viaje, Carlos no llega a España hasta 1.517.
El comienzo no es fácil, y mal asesorado por esa corte flamenca comete los primeros errores. Podemos decir sin lugar a equivocarnos, que Carlos vino a España como flamenco y murió como español.
No conoce el idioma, lo que no gusta y hace que se le vea como extranjero.
A todo esto hay que añadir que es un joven de 17 años, con mirada ausente y con un fuerte prognatismo característico de todos los Austrias que apenas le permitía cerrar la boca.

Por otro lado, mal aconsejado por su corte flamenca, comete graves errores.
El primero es no entrevistarse con el Cardenal Cisneros que esta en Roa, hombre clave en la España de aquel tiempo y al que debe mucho, ya que le había nombrado rey aun en vida de su madre Juana (La loca).