Su verdadero nombre era Aristocles y es sin lugar a dudas uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos, siendo sus ideas y pensamientos parte del actual pensar occidental.
Nacido en una noble familia ateniense, practicó de joven el lanzamiento de disco, desarrollando los homoplatos notablemente, por lo que le pusieron el apodo de Platón. Fue alumno de Sócrates, inmortalizando sus ideas en sus conocidos Diálogos.
Fundó una escuela cerca de Atenas en el bosque Academo, por lo que recibió el nombre de Academia.
Esta escuela duró 9 siglos y se puede considerar como precursora de las universidades medievales.

Platón pensaba que existe un mundo de ideas o arquetipos eternos e inmutables llamados "formas". El mundo que percibe el hombre a través de los sentidos no es el único mundo que existe y este mundo superior es solo perceptible por la mente y mediante la reflexión que el hombre puede llegar a captar.
Platón inducía al hombre a una experiencia mística a través del racionamiento.
Platón creía en una alma inmortal y eterna, que existía antes que el cuerpo de los hombres.
En su dialogo llamado Fedro, compara el alma con una criatura alada que va montada en un carro y volando por el cielo. Del carro tiran 2 caballos, uno es el espíritu y el otro el deseo.
Ambos tiran en diferentes direcciones, por lo que el carro vuelca y el alma cae a la tierra quedando atrapada dentro del cuerpo de un hombre.
Cuando el alma despierta y el hombre nace, ha perdido el recuerdo y no se acuerda de sus experiencias anteriores.
El proceso de aprendizaje responde a un recordar del alma de experiencias anteriores, es decir, si aprendemos algo, es porque ya lo sabíamos anteriormente y ahora simplemente lo recordamos.
Una de las obras más famosas de Platón es La Republica, que representa sin lugar a dudas la obra política más importante jamás escrita. En ella aboga por poner la dirección de las ciudades estado en manos de reyes filósofos, capaces de aplicar sus conocimientos de las formas puras del mundo a los problemas de la vida cotidiana.
No creía en el Estado perfecto, pero si abogaba por intentar conseguirlo.
En sus Diálogos a modo de preguntas y respuestas donde Sócrates suele ser el personaje que pregunta, los más conocidos son: Fedro, el banquete, Protagoras, Gorgias, Critón, El sofista, La Republica, El Político.