Dorifiro.-
Del siglo V a.C es obra del escultor Policleto que trabaja en Atenas en tiempos de Pericles. Con esta obra se alcanza el canon de belleza ideal para el cuerpo humano, siguiendo unas proporciones que se consideran perfectas, siendo el cuerpo 7 veces las dimensiones de la cabeza. El escultor consigue dar un movimiento natural y sereno a la obra, reproduciendose la carne, piel y estructuta de los huesos de manera armoniosa.
Kores. La estatua de esta joven, posiblemente una sadertotisa, data del siglo VII A.C. Se ven unas formas muy rígidas y una sonrisa estereotipada que se repite en todas las esculturas de la época.
El Galate moribundo del siglo III AC. es la época Helenistica y podemos apreciar una gran perfección técnica con representaciones trágicas que se brindan a exagerar los musculos en las diversas posiciones del cuerpo.
Discobolo de Mirón. Perteneciente a la misma época nos muestra la perfección en la representación del cuerpo, anatomia y movimiento.