Los Fenicios
Fenicia
Fenicia era un pequeño país de más de 200 Km de costa que ocupaba una estrecha franja de tierra comprendida entre el mediterráneo y los montes del Libano.
Los griegos los llamaban phoinikes, derivado de phoinis que significa rojo, debido al color de los tintes utilizados en sus tejidos.
En el año 3.000 a.C se funda Biblos y aunque el arranque de la civilización fenicia lo podemos establecer en el año 1.200 a.C. podemos pensar que se trataba ya del mismo pueblo.

Las Ciudades principales son Sidón, Tiro, y Biblos.
La relación con Asiria es hostil, por lo que se expansionan más por mar, estableciendo un prospero y activo comercio con Egipto.
Los Fenicios, sobre todo, son auténticos comerciantes que extendieron su actividad comercial por todo el mediterráneo.
En el siglo X a.C. se estrechan las relaciones entre las ciudad de Tiro e Israel con los reyes Hiran y Salomón (970 a 931 a.C.) mandando los fenicios artesanos a trabajar en el conocido templo de Salomón.
Bajo el reinado de Itaball, los fenicios soportan las incursiones asirias.
Durante el reinado de Pigmalión la presión asiria es muy importante, lo que les lanza a fundar Cartago, que se convertirá en la ciudad rectora de toda la fenicia occidental.
Su flota era la más poderosa de la antigüedad fundando numerosas ciudades/ colonias/ factorias donde producían los productos con los que comerciar.
Entre las ciudades más conocidas podemos citar Cartago y Cádiz (Gadir, Gades), esta última posiblemente sea la ciudad más antigua de Europa fundada en el año 1.100 a.C.
A lo largo de los siglos IX y VIII a.C viven en relativa calma, pagando los correspondientes tributos a los asirios y manteniendo su independencia política.
Pero el asirio Tiglatpileser III (744-727 a.C.) decide incorporar Fenicia a su imperio.
Las ciudades del norte reciben un gobernador asirio, mientras que las del sur se resisten. El Asirio Senaquerib (704-681 a.C) toma Sidón y el rey fenicio Luli huye por mar.
Sin llegar a ser inventores de nada, podemos considerarlos muy inteligentes y con un gran sentido práctico. Supieron aprovechar todo aquello que aprendian viajando por diferentes culturas.
Su aportación cultural más destacable es haber adaptado la escritura egipcia a 22 signos y cada uno de ellos asignado a un sonido, creando de esta manera el primer alfabeto que extendieron por toda Grecia, Italia y España.
Desde el punto de vista religioso eran Idolatras y adoraban a los astros y a las fuerzas de la naturaleza.
Al sol le dabam el nombre de Baal y su exposa la luna la conocian como Astarté.