Es
lo único que queda del Templo funerario de Amenofis III.
Se encontraban situados a la entrada del templo.
Son el simbolo representativo de la ciudad funeraria de Tebas.
Desde la antiguedad han sido objeto de culto y adoración.
El
Misterio de los Colosos de Memnón.
Todas las mañanas, a la salida del sol, uno de ellos cantaba. Cualquier
persona que se acercara podía oir claramente los estraños sonidos
que salian de una de las estatuas. Silbidos y estraños ruidos interpretados
como lamentos o como palabras de un idioma desconocido. El hecho es cierto y
así esta recogido en las cronicas griegas. Llegaron a Memnón adivinos
e interpretes de todas las partes del mundo con la finalidad de interpretar
aquellos sonidos. Al final parece que los ruidos eran producidos porque la estatua
estaba tallada en dos tipos de piedra, granito y gres y cuando al frio de la
noche le llegaba el calos del sol, los diferentes grados de dilatación
de las piedras producian presiones y roces que generaban aquellos sonidos.