
Hijo
de Ramsés I. Durante su reinado Egipto vive una etapa de esplendor y
placidez, sin conflictos aparentes. Se dedicó a la construcción
de monumentos que perpetuaran su nombre y contaran sus hazañas. Sethi
tiene todo un carácter militar, y hereda de su padre el generalato de
los arqueros de Egipto.
Durante su reinado Egipto muestra una actitud activa en Oriente. Sofoca la revuelta
de los shasu y conquista las 23 fortalezas rebeldes, llegando hasta Canaán.
Se enfrenta a los hititas que son aliados de los amorreos y arameos, derrotándolos
y conquistando gran parte de Palestina.
En una segunda campaña, Sethi I ataca y toma los puertos más importantes
del Mediterráneo y conquista el valle de Orontes.
Esta actividad militar provoca la intervención del Rey hitita Muwatalli
que es derrotado a su vez por Sethi I.
Reprime con facilidad las revueltas de los libios y apacigua la región.
Nuevamente se dirige hacia Oriente, esta vez para continuar su ofensiva en Asia,
enfrentándose y derrotando otra vez a los Hititas, si bien no consigue
conquistar Siria.
Como ya era costumbre asocio al trono a su hijo Ramses II, llamado a abrir una
nueva etapa de esplendor en Egipto.