Con
gran cantidad de figuras, Miguel Ángel nos presenta una humanidad presa
del pánico que al no entrar en el arca de Noe huye y se refugia donde
puede.
El fresco resultó dañado en 1797 por un aexplosión en el
castillo de Sant Angelo que se encuentra cerca de la Capilla Sixtina, por lo
que el árbol del fondo a la derecha es dificil reconocerlo.