La piedad
Cuando Jacopo Galli, protector de Miguel Ángel en Roma convenció al cardenal Jean Bilheres de Lagraulas de realizarle la escultura, le prometió que Miguel Ángel crearía la obra de marmol más bella de toda Roma.
El contrato especificaba que debía ser una Virgen María cubierta de ropajes y con el Cristo muerto en sus brazos.
De la escena se destaca una Virgen muy joven, tradicionalmente representada como una mujer mayor, pegada fuertemente al suelo y a la tierra en contraposición de Jesús que solo toca ligeramente la tierra con uno de los pies.
Fijarse en los ropajes de la Virgen y como esta agarra fuertemente a su hijo con la mano derecha, mientras que con la izquierda parece ofrecer el sacrificio de su vida al espectador que la mira.
Es la única obra que firma Miguel Ángel y puede verse claramente en la cinta que cruza el pecho de la Virgen.

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Realizada en 1498-99 se encuentra en la iglesia de San Pedro en Roma (El Vaticano) Altura de la imagen 1,74 m.